Si tienes tu capital guardado en el banco porque es lo que conoces y lo que te da tranquilidad, esto no es para convencerte de moverlo. Es para que veas, con tus propios números, hasta qué edad te alcanza y qué les quedaría a los tuyos.
Pon lo que tienes guardado y lo que necesitas cada mes. Todo lo demás lo puedes cambiar: si un supuesto no te convence, ajústalo y mira qué pasa.
Muchos han visto promesas que no se cumplieron, letras chiquitas y asesores que desaparecen después de la firma. Esa desconfianza no es ignorancia: es experiencia. Por eso aquí no se te pide nada para usar la calculadora.
Guarda tu dinero, está regulado y puedes disponer de él cuando quieras. Nada de eso está en duda. Lo que el banco no hace —ni promete hacer— es que ese dinero siga comprando lo mismo dentro de diez años.
A los 68 no se trata de arriesgar para ganar más. Se trata de que el dinero alcance mientras vivas, y de que lo que sobre llegue a quien tú quieres sin atorarse en un juzgado durante año y medio.
Si hoy necesitas $25,000 al mes, en diez años vas a necesitar cerca de $38,000 para vivir igual. Por eso el dinero se acaba antes de lo que la gente calcula: casi todos hacen la cuenta con el gasto de hoy.
Si el rendimiento le gana a la inflación, hay una cantidad mensual que puedes retirar para siempre sin tocar el capital. Si no le gana, esa cantidad no existe: cualquier retiro erosiona lo que tienes.
El mismo monto puede llegar a tus hijos en semanas o en año y medio, según dónde esté guardado. Y en el segundo caso, con costos de notario y avalúos que salen del propio dinero.
No, y si alguien te lo propone, desconfía. A esta edad lo sensato es dejar disponible lo que puedas necesitar en cualquier momento —incluyendo una reserva para gastos médicos— y trabajar únicamente con la parte que no vas a tocar en los próximos años. Cuánto es esa parte depende de tu caso; no lo decide una calculadora ni lo decido yo por ti.
Para acumular como lo haría alguien de 40, sí es tarde y no te voy a decir lo contrario. Pero la conversación a los 60 o 70 no es de acumulación: es de duración y de transferencia. Ahí sí hay decisiones que tomar, y algunas son bastante simples.
Es la pregunta correcta, y por eso nunca se trabaja con el total. Cualquier propuesta seria empieza por apartar tu reserva de liquidez. Si un instrumento no te permite disponer de tu dinero cuando lo necesitas, no es adecuado para tu etapa — y así te lo diría.
Depende del instrumento, y es justo lo que hay que revisar caso por caso. Lo que sí puedo decirte es que en los instrumentos con beneficiario designado el dinero llega directo a quien nombraste y no entra al juicio sucesorio. Esa es la diferencia más concreta frente a tenerlo en el banco.
Nada. La sesión dura 30 minutos, no tiene costo y no hay compromiso. Si de ahí sale que lo mejor para ti es dejar todo como está, te lo voy a decir — prefiero eso a una venta que después no se sostenga.
Déjame tus datos y te contacto para una sesión de 30 minutos. Revisamos tus números reales, sin prisa y sin presión. Si prefieres, hablamos por teléfono en lugar de videollamada.
Me pondré en contacto contigo personalmente — no te va a llamar un call center. — Eduardo Ariza Torres, asesor de seguros.