Pon tus números reales y compara gratis en 3 minutos: lo que tu dinero hace en una cuenta bancaria contra lo que haría en un plan de retiro contratado en UDIs, que se ajusta solo con la inflación.
Verifica los valores vigentes de inflación y de la UDI en Banxico antes de tomar una decisión.
Captura lo que tienes hoy y mira la diferencia año por año. Todos los supuestos son editables: si no estás de acuerdo con alguno, cámbialo y observa qué pasa.
Si tu banco te da 5% y la inflación es 4.4%, tu dinero crece 0.6% real. Con inflación de 5%, ya estás perdiendo. El número del estado de cuenta sube igual: por eso casi nadie lo nota.
Lo que te pagan depende de la tasa de referencia, que cambia cada año. Cuando Banxico recorta, tu rendimiento baja sin que tú hagas nada — y sin avisarte.
La UDI es una unidad que Banxico ajusta con la inflación. Ahorrar en UDIs es guardar poder de compra, no pesos: si todo sube, tu ahorro sube igual, más el rendimiento encima.
Imagina que tu dinero no se mide en pesos, sino en canastas del súper. En el banco tienes un número fijo de pesos, y cada año esos pesos alcanzan para menos canastas porque todo sube de precio. Con UDIs, tu dinero se mide en canastas: siempre tienes las mismas… y cada año te agregan unas cuantas más encima. El súper puede subir precios cuanto quiera; tu dinero sube al mismo ritmo, más un extra.
Estos beneficios vienen incluidos y no están sumados en ninguna de las cifras que calculaste.
Si faltas antes de los 65, tu beneficiario recibe una suma asegurada. En el banco solo queda el saldo que alcanzaste a juntar.
Si quedas inválido, el plan puede seguir aportando por ti. El banco no aporta nada en tu lugar.
A los 65 el fondo se convierte en un ingreso mensual mientras vivas, que en UDIs no pierde poder de compra. El banco no garantiza ingreso vitalicio.
Es cierto que hoy pagan bien. Pero esa tasa cambia cada año y no está garantizada a 15 o 20 años. Y hay algo más importante: los CETES no traen seguro de vida, ni protección por invalidez, ni renta vitalicia, ni ajuste automático a la inflación. La comparación no es solo de rendimiento — es del paquete completo. Si lo único que te importa es la tasa de los próximos 12 meses, los CETES son una buena opción y te lo diría igual.
Un plan personal de retiro permite retiros parciales, así que no queda amarrado. Y en una estrategia bien hecha solo se destina una parte del patrimonio: el resto se queda líquido, precisamente para imprevistos. Nadie debería poner todo su dinero en un solo instrumento, incluido este.
Ahí está la diferencia más grande frente al banco: el beneficiario que designaste recibe la suma asegurada, de forma directa y sin pasar por juicio sucesorio. Con el dinero en el banco, tu familia tendría que esperar a que termine la sucesión, que en México tarda entre 8 y 18 meses cuando todo va bien.
No lo sé, y nadie puede saberlo. El 8% es un supuesto conservador (aproximadamente 4% de inflación más 4% real) que puedes cambiar en la calculadora. Súbelo o bájalo y mira cómo se mueve todo — de hecho te recomiendo hacerlo. Un plan que solo funciona con supuestos optimistas no es un plan.
Un plan personal de retiro puede serlo, pero cuánto exactamente depende de tu nivel de ingreso y tu régimen fiscal. Prefiero no ponerte un número aquí: he visto propuestas que inflan ese beneficio y luego el cliente se lleva una decepción en abril. Se calcula con tus datos reales en la sesión.
Déjame tus datos y te contacto para una sesión de 30 minutos, sin costo y sin compromiso. Salimos de ahí con una comparación hecha con tus cifras y con la ilustración oficial, no con supuestos de calculadora.
Me pondré en contacto contigo personalmente. — Eduardo Ariza Torres, tu asesor de seguros.